¿Te has percatado de lo que ocurre cuando dos personas se encuentran a tomar un café?

Entre muchas cosas: una buena conversación, un compartir con gente querida, se cuentan historias, se desnuda el alma, se hacen proyecciones sobre el futuro o se concretan acuerdos importantes.

¿Y si estamos solos?

Entonces ese momento del café puede convertirse en una pausa en nuestra atareada rutina diaria para recobrar energías y reflexionar un poco (¡Y que muchas ideas pueden surgir!).

Tal vez no seas amante del café como lo soy yo, pero estoy seguro de que has vivido momentos como los que acabo de describir. Y es que no importa si es con un café en mano, con un chocolate caliente o degustando una copa de un buen vino, todos hemos hecho altos en la vida para contar o escuchar alguna historia.

En este espacio quiero regalarte uno de esos momentos y compartir contigo reflexiones y escritos breves que han sido producto de momentos importantes en mi vida y en la de otros.

Espero que aceptes esta invitación y que disfrutes de este momento… con café en mano.